La salida de la secretaria de prensa de la Casa Blanca se produjo después de una primera comparecencia cuestionada y de la polémica por sus credenciales como abogada. El mandatario había sugerido públicamente que reconsiderara su permanencia.

Katie Zacharia dejó su puesto como secretaria de prensa de la Casa Blanca apenas cinco días después de asumir la función, convirtiéndose en protagonista de una de las salidas más rápidas registradas en ese cargo.

La decisión se conoció este viernes 16 de octubre, después de varios días de cuestionamientos sobre su desempeño ante los periodistas y dudas relacionadas con su trayectoria profesional. Dos funcionarios de la Casa Blanca confirmaron a Reuters que Zacharia estaba dejando la posición.

La portavoz había sido seleccionada por el presidente Donald Trump para reforzar la comunicación pública de su administración, pero su breve gestión quedó marcada por las dificultades durante su primera conferencia de prensa y la controversia sobre su formación jurídica.

La polémica por sus credenciales profesionales

Uno de los principales cuestionamientos surgió después de que Zacharia se presentara como abogada, pese a no haber aprobado el examen de habilitación profesional necesario para ejercer como tal en Estados Unidos.

La funcionaria, graduada de la facultad de Derecho de la Universidad Pepperdine, había afirmado que trabajó en el área del derecho de transacciones internacionales. Sin embargo, durante una entrevista con Fox News reconoció que no había aprobado el examen de acceso al ejercicio profesional.

Reuters informó que no encontró registros que acreditaran su admisión como abogada en alguno de los estados del país o en el Distrito de Columbia. En Estados Unidos, graduarse de una facultad de Derecho no habilita automáticamente a una persona para ejercer como abogada.

La controversia aumentó porque Trump también la había presentado públicamente como abogada al anunciar su nombramiento.

Una primera conferencia marcada por las críticas

Zacharia asumió formalmente el cargo el lunes 12 de octubre y realizó su primera comparecencia ante los medios al día siguiente.

La conferencia duró aproximadamente 14 minutos y respondió preguntas de tres periodistas, todos vinculados a medios considerados conservadores o cercanos a la administración republicana, según reportes de Associated Press.

Su desempeño recibió críticas por las dificultades al responder preguntas y por la brevedad de la sesión informativa. Zacharia explicó que buscaba mantener la conferencia corta para permitir que Trump tuviera tiempo para responder preguntas más tarde ese día y señaló que no había recibido toda la preparación informativa que necesitaba.

Trump le pidió reconsiderar el puesto

Horas antes de conocerse su salida, Trump declaró ante periodistas que había aconsejado a Zacharia evaluar si deseaba continuar en una posición sometida a una intensa exposición pública.

El presidente afirmó que quería que tuviera una buena vida y sostuvo que la prensa la había tratado injustamente. También señaló que no tenía prisa por designar a un reemplazo.

La salida deja a la Casa Blanca sin una de sus principales figuras de comunicación en un momento políticamente sensible, a pocas semanas de las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos, previstas para noviembre. La administración deberá definir quién asumirá la responsabilidad de responder a los medios y comunicar la posición oficial del Gobierno.

La breve permanencia de Zacharia vuelve a poner atención sobre las decisiones de personal de Trump y las exigencias de uno de los puestos más visibles de su administración. Su salida se produce tras una semana en la que las dudas sobre su experiencia y las críticas a su primera comparecencia desplazaron el foco de la agenda que debía comunicar.